23 may. 2012

Comunicación entre géneros

¿Has notado lo fácil que es discutir? Constantemente tenemos razones para ello. Cuando estamos en pareja aún más.

No se que tan seguido les pase a ustedes, pero basta con que tengamos un motivo, estar sentidos, sentirnos mal, querer hacer un reclamo sutil o un reclamo fuerte con la idea de poder comenzar una discusión. A partir de que tenemos ese motivo es muy facil dejarse llevar por la sensación y simplemente comenzar a discutir.

Es como si todo empezará desde un pensamiento "Si claro, a el/ella, no le importa esto, no quiere hacer aquello, no quiere decirme esto, no le importa esto, no quiere hacer lo otro, hace esto porque esta pensando en esto", etc., etc., etc."

Después del pensamiento comienza la reacción física, una tensión en los brazos, en las manos, en los puños; un calor en el estomago, en las viceras, en la cabeza y después de eso comienzan las palabras sin medida.

Hace ya algunas décadas, a través de la psicología, se comenzó a desarrollar la teoría de que podemos comunicarnos sin necesidad de estarnos hiriendo, a esto se le llama ser asertivo.

Si buscarás en la web la definición de asertividad te encontrarás que esta relacionada con las habilidades sociales que tenemos para comunicarnos. El sitio Psicología Online la define como "aquella [habilidad] que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido." Se trata de poder comunicar de manera efectiva lo que deseamos o lo que sentimos sin tener que agredir a nadie más.

Cuando uno asiste a terapia de pareja se hace necesario buscar una nueva manera de comunicarse, no de reclamarse. Decir lo que se piensa con la idea de no lastimar, reclamar o insultar, saber que si uno tiene una molestia ver si realmente es con la persona que esta frente a nosotros o si es con alguien más; porque, como decía mi abuela, no buscamos a quien nos lo hizo sino a quien nos la pague.

Con mis diferentes parejas me ha sucedido, y aún me sucede, que hay algo de ellas que no me gusta o algo con lo que no estoy de acuerdo, cuando esto sucede tengo dos opciones o reacciono ante ello o acepto que es parte de su personalidad y que, a menos de que ella quiera lo cambiara pero que yo no puedo obligarla a hacerlo. Sin embargo, eso no quiere decir que ante algo con lo que no estoy de acuerdo o no comparta tenga que dejarlo pasar y simplemente guardarme mi opinión. Esto es lo que hace que en ocasiones guardemos rencores y emociones que no expresamos y terminemos acumulando ira. Si, es verdad, aún no puedo hacerlo del todo; tratando de ser diferente a veces caigo en la pasividad total y termino por no expresar nada para evitar discutir, me guardo lo que siento.

No expresar emociones es una actitud muy masculina, muy de hombres, lo que nos hace muy machos, porque aguantamos lo que sea sin que nadie se enteré; guardarse cosas para no reclamar, para no discutir es efecto de la dominación que ha tenido el patriarcado sobre las mujeres. Esto es lo que hace necesario encontrar una nueva manera de comunicarnos.

A partir de que se comienza a desarrollar el concepto de asertividad se han creado multiples manera de hacerlo e intentarlo a diferentes niveles desde lo terapéutico (PNL) hast lo espiritual, cómo es el caso de la filosofía que maneja el libro "Los Cuatro Acuerdos" de Miguel Ruiz.

Mucho de lo que he centrado en este blog se ha enfocado no solo a temas de masculinidad sino a temas de relaciones de pareja y la comunicación que hay en ella. Creo necesario por nuestro momento actual que no sólo debemos hablar y trabajar la equidad de género tratando de enfocarnos en la problemática de un género u otro, creo que debemos de hacerlo hablando de las cosas que tenemos en común, de lo que nos une más que hablar de lo que nos separa. Por esta razón andamos preparando algo nuevo, un nuevo espacio, además del que ya existe. 

Todo sea por ver que sucede cuando estamos "Equilibrando Géneros".


16 may. 2012

Espacio vacío





Cuando inicié este blog lo comencé de manera anónima con la idea de poder hablar de temas de los cuales no quería que se relacionarán con mi vida cotidiana. Si bien, no soy una persona con un nombre que cuidar, tampoco me siento con el deseo de decir abiertamente quien soy yo. El blog lo comencé de manera tan personal que ni si quiera a mi pareja le comente de su existencia, aunque ya había tratado, previamente, algunos temas con ella, sentía la necesidad de crear un espacio privado.

Quiero recordar que este blog también comenzó con un proceso terapéutico en el que me encontraba en ese momento y aquí comenzamos a hablar de mi presente, algo que quería yo evitar desde el principio, pero que es necesario para entender lo que sucedió.

Desde que inicio mi relación actual he ocultado diferentes situaciones en mi vida, una chica por la que sentía el mismo cariño que por mi pareja y que incluso me hizo dudar en dejarla, amistades femeninas con las que salgo, situaciones en las cuales necesito mi espacio y no se como pedirlo, por lo que miento. Mentiras, desde el principio he tenido mentiras y secretos con mi pareja. Cuando ella descubrió y leyó este blog se sintió decepcionada porque no lo hubiera comentado. Mi interés en temas de masculinidad no son nuevos ni le son ajenos, sabe que me interesan desde que salí de la universidad.

Desde unos meses atrás yo tenía la impresión de que ella ya tenía idea de estos textos, incluso llegue a pensar que no me decía nada por respeto a la razón que me motivaba a escribir. 

Me ha costado mucho tiempo tratar de hablar de esto, aunque desde el momento en que tuve diferencias con mi pareja por el blog, tenía ideas de que temas y variantes podían salir de ese proceso no me atrevía a escribirlas, decidí esperar, aunque no se bien a que, no fue tanto pensar las cosas, fue más bien tratar de ver lo sucedido desde diferentes puntos de vista.

Hablamos mi pareja y yo sobre el blog, se tensaron cosas, se relajaron otras y al final ella propuso no volver a leerlo, pero para mi eso ya no era suficiente, sentí que había perdido algo, lloré por casi una hora sintiendo una perdida muy fuerte.

¿Por qué mentimos los hombres? Creo que quienes nos manejamos en este género o energía, la masculina, somos propensos a hablar poco de nuestras emociones, no olvidemos que este tabú viene de la creencia social de que las emociones solo son expresadas por las mujeres. Creo que este condicionamiento hace que los hombres seamos mas reservados por que constantemente somos quienes tenemos que mostrar una careta, una postura. ¿Cómo queremos que los hombres aprendamos a manejar nuestras emociones si en nuestra sociedad es en pocas ocasiones en que se logra ver que suceda? 

Cuando vemos los "hábitos tradicionales" de los hombres vemos a un grupo de amigos que se solapan cosas entre ellos, una muestra pequeña, en los casos de machismo exacerbado los hombres se apoyan para tener infidelidades pues no consideran que esto sea algo tan malo, pues es "la costumbre".

Recuerdo una escena de la película "La casa de los espiritus" cuando un hombre llega a ver a una prostituta (no se porque recuerdo más el nombre de ella que el de él), Tránsito, quien lo consuela, le da un espacio para ser escuchado y confortado. Pienso en las veces en que he sido infiel y en las ocasiones que he buscado ese mismo remanso, como si los hombres al estar en una relación nos atáramos y ya no pudiéramos ser nosotros mismos o diferentes a lo que ya éramos. En pocas palabras necesitamos nuestro espacio.

Los estereotipos muestran mucho cuales son este tipo de espacios para la mujer, lo ya mencionado es uno de los espacios que tienen los hombres; pero fuera de estereotipos masculinos y femeninos, ¿qué se necesita para que el hombre no mienta?

Todas nuestra relaciones se basan en la comunicación, verbal, no verbal, escrita, corporal; y cada una de ellas se hace a través de acuerdos implícitos y explícitos. Debemos de buscar la manera de acordar esta comunicación entre nuestras parejas, saber que se puede decir, que no se puede decir, que si se permite que no y en base a ello poder encontrar un espacio donde cada uno sea uno mismo.

Solamente así podremos dejar de lado esta lucha de los sexos, que más bien debería ser llamada de roles de género (y así dejamos de castigar y hacer agresiva a nuestra sexualidad con el lenguaje) y comenzar a re-orientar nuestra sociedad en un nuevo enfoque de regiones más equitativas. Tal vez entonces veremos que lo que llamamos masculino y femenino, hombre y mujer esta en todos y cada uno de nosotros y dejaremos de competir con quien es mas hombre o mujer en la relación.

Si no encontramos nuestro propio espacio en la sociedad, habrá que crearlo, lo mas que puede suceder es que ocupemos uno diferente al que tenemos.


Creo que para procesar lo sucedido sólo tenia que escribir. ¡Recuperé mi espacio, bastaba con volverlo a llenar!