Mostrando entradas con la etiqueta infidelidad masculina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infidelidad masculina. Mostrar todas las entradas

16 may 2012

Espacio vacío





Cuando inicié este blog lo comencé de manera anónima con la idea de poder hablar de temas de los cuales no quería que se relacionarán con mi vida cotidiana. Si bien, no soy una persona con un nombre que cuidar, tampoco me siento con el deseo de decir abiertamente quien soy yo. El blog lo comencé de manera tan personal que ni si quiera a mi pareja le comente de su existencia, aunque ya había tratado, previamente, algunos temas con ella, sentía la necesidad de crear un espacio privado.

Quiero recordar que este blog también comenzó con un proceso terapéutico en el que me encontraba en ese momento y aquí comenzamos a hablar de mi presente, algo que quería yo evitar desde el principio, pero que es necesario para entender lo que sucedió.

Desde que inicio mi relación actual he ocultado diferentes situaciones en mi vida, una chica por la que sentía el mismo cariño que por mi pareja y que incluso me hizo dudar en dejarla, amistades femeninas con las que salgo, situaciones en las cuales necesito mi espacio y no se como pedirlo, por lo que miento. Mentiras, desde el principio he tenido mentiras y secretos con mi pareja. Cuando ella descubrió y leyó este blog se sintió decepcionada porque no lo hubiera comentado. Mi interés en temas de masculinidad no son nuevos ni le son ajenos, sabe que me interesan desde que salí de la universidad.

Desde unos meses atrás yo tenía la impresión de que ella ya tenía idea de estos textos, incluso llegue a pensar que no me decía nada por respeto a la razón que me motivaba a escribir. 

Me ha costado mucho tiempo tratar de hablar de esto, aunque desde el momento en que tuve diferencias con mi pareja por el blog, tenía ideas de que temas y variantes podían salir de ese proceso no me atrevía a escribirlas, decidí esperar, aunque no se bien a que, no fue tanto pensar las cosas, fue más bien tratar de ver lo sucedido desde diferentes puntos de vista.

Hablamos mi pareja y yo sobre el blog, se tensaron cosas, se relajaron otras y al final ella propuso no volver a leerlo, pero para mi eso ya no era suficiente, sentí que había perdido algo, lloré por casi una hora sintiendo una perdida muy fuerte.

¿Por qué mentimos los hombres? Creo que quienes nos manejamos en este género o energía, la masculina, somos propensos a hablar poco de nuestras emociones, no olvidemos que este tabú viene de la creencia social de que las emociones solo son expresadas por las mujeres. Creo que este condicionamiento hace que los hombres seamos mas reservados por que constantemente somos quienes tenemos que mostrar una careta, una postura. ¿Cómo queremos que los hombres aprendamos a manejar nuestras emociones si en nuestra sociedad es en pocas ocasiones en que se logra ver que suceda? 

Cuando vemos los "hábitos tradicionales" de los hombres vemos a un grupo de amigos que se solapan cosas entre ellos, una muestra pequeña, en los casos de machismo exacerbado los hombres se apoyan para tener infidelidades pues no consideran que esto sea algo tan malo, pues es "la costumbre".

Recuerdo una escena de la película "La casa de los espiritus" cuando un hombre llega a ver a una prostituta (no se porque recuerdo más el nombre de ella que el de él), Tránsito, quien lo consuela, le da un espacio para ser escuchado y confortado. Pienso en las veces en que he sido infiel y en las ocasiones que he buscado ese mismo remanso, como si los hombres al estar en una relación nos atáramos y ya no pudiéramos ser nosotros mismos o diferentes a lo que ya éramos. En pocas palabras necesitamos nuestro espacio.

Los estereotipos muestran mucho cuales son este tipo de espacios para la mujer, lo ya mencionado es uno de los espacios que tienen los hombres; pero fuera de estereotipos masculinos y femeninos, ¿qué se necesita para que el hombre no mienta?

Todas nuestra relaciones se basan en la comunicación, verbal, no verbal, escrita, corporal; y cada una de ellas se hace a través de acuerdos implícitos y explícitos. Debemos de buscar la manera de acordar esta comunicación entre nuestras parejas, saber que se puede decir, que no se puede decir, que si se permite que no y en base a ello poder encontrar un espacio donde cada uno sea uno mismo.

Solamente así podremos dejar de lado esta lucha de los sexos, que más bien debería ser llamada de roles de género (y así dejamos de castigar y hacer agresiva a nuestra sexualidad con el lenguaje) y comenzar a re-orientar nuestra sociedad en un nuevo enfoque de regiones más equitativas. Tal vez entonces veremos que lo que llamamos masculino y femenino, hombre y mujer esta en todos y cada uno de nosotros y dejaremos de competir con quien es mas hombre o mujer en la relación.

Si no encontramos nuestro propio espacio en la sociedad, habrá que crearlo, lo mas que puede suceder es que ocupemos uno diferente al que tenemos.


Creo que para procesar lo sucedido sólo tenia que escribir. ¡Recuperé mi espacio, bastaba con volverlo a llenar!




27 ene 2012

Sueños, mentiras y secretos.


¿Le has mentido a tu pareja? A ella no se le tiene que contar todo lo que haces, ¿o si?

Tanto hombres como mujeres nos acostumbramos a decir y hacer cosas con tal de que nuestra pareja se sienta a gusto y estemos "bien" en nuestra relación.

Dicen que los hombres somos mucho más reservados en nuestra vida personal y, por lo mismo, no nos abrimos tanto en nuestra relación. Nos guardamos cosas, no expresamos todo lo que sentimos y no nos permitimos tener una buena comunicación en nuestra relación.

¿Hasta donde tenemos que contar nuestra vida, nuestros sueños y lo que hacemos en nuestra relación? Esto suele ser muy subjetivo, pero da pie a pensar en varios aspectos que, en ocasiones, nosotros los hombres no hacemos.

Cuando comenzamos una relación buscamos quedar "bien" con nuestra pareja, tratamos de complacerla y, si, muchas veces nos olvidamos de cosas que a nosotros nos interesan. El hombre pocas veces muestra sus intereses, por ejemplo deportivos, si lo llega a expresar es como algo que o ella no entiende o no comparte y se vuelve, así un mundo aparte en el que ella no participara y, la verdad, no tiene porque hacerlo; cuando hay respeto en una pareja aunque haya mucha química no se tiene que compartir todos los gustos de la pareja. Pero hay situaciones que no entran en esta categoría.

¿Qué tan fácil es decir que te gusta alguien más, o qué tienes una muy buena amiga con quien platicas muy seguido? Los celos no es algo que podamos controlar de nuestra pareja pero, conforme vamos conociendo nuestra relación, creamos un código de cosas, gustos y actos que podemos, y que no podemos, hacer o decir, tanto de manera explicita como implicita. Hay cosas que podemos decir y otras que no, algo muy natural en toda relación, pero estas situaciones se convierten en algo grave cuando mentimos acerca de como nos encontramos en nuestra relación.

¿Has mentido al decir que eres feliz en tu relación?

Puedes ser feliz y no sentirte a gusto ¿o a poco no te ha pasado que te quedas con una persona esperando a que cambie alguna actitud que a ti no te gusta, solo porque esta enamorado de ti

Es parte de la costumbre que tenemos en nuestras relaciones, quedamos bien con nuestra pareja y nos olvidamos de los que nosotros queremos, así podemos ir dejando de lado nuestros intereses y poner por encima los de nuestra pareja, creando una vaga comunicación que nos impide decir cuando queremos hacer algo con lo que nuestra pareja no estará de acuerdo o no va a compartir, por lo que preferimos hacerlo a escondidas.

No solo se trata de situaciones extremas, como cuando el sexo se ha tornado aburrido o cuando otra persona nos comienza a interesar, va más allá. Por ejemplo, cuando tienes que dejar de hacer lo que tu soñaba porque tienes que cubrir los gastos de tu casa, pero imagina una situación aún más grave: cuando dices que eres feliz en tu relación pero, por dentro, hay mucha incomodidad, hay cosa que no te gustan, pero, como ya te acostumbraste, prefieres no decir.

Esto puede suceder, sobre todo, cuando tu relación ya tiene mucho tiempo de haber comenzado, entonces busca la manera de hacer cosas a escondidas porque no eres capaz de hablarlo con tu pareja, como si todo en la relación tuviera que ser perfecto. No existen la relaciones perfectas en cuanto a parámetros establecidos, puedes tener una perfecta relación de acuerdo a tus expectativas y de quien comparte tu vida contigo, ya sea como novix, esposx, amante, compañerx, etc; pero para lograrlo debes tener una excelente comunicación.

Muchas veces basta con tener espacios propios para que esto suceda, quizàs los hombres somos los que más necesitamos esto, al no ser tan "emocionales" necesitamos contar con espacio personal, pero que no sea a espaldas de nuestra pareja para no dar pie a situaciones de celos o de malas interpretaciones. El asunto es que no siempre somos capaces de expresarlo y es cuando buscamos a quien nos comprenda, nos saque de nuestra rutina y nos consuele de esa "mala mujer" con quien vivimos. Lo que nuestra que si, somos emocionales, pero no sabemos como expresarlo en pareja, parte de lo que nos ha enseñado la sociedad al n ser quienes expresamos nuestras emociones.

Es muy fácil hablar mal de la persona con quien vives, sobre todo si ya estas cansado y aburrido, pero es mucho más fácil platicarlo con ella, en lugar de buscar otra relación y llegar al patrón regular de "ahora-me-busco-a-otra-pero-no-dejo-a-mi-pareja".

Las mentiras no son la mejor manera de llevar nuestra relación, hay verdades que duelen, si, pero que son necesarias decir si queremos que nuestra relación pueda continuar estable. Aunque nuestra comunicación de pareja no sea algo que nos enseñan, necesitamos practicarlo, si podemos contar con el apoyo de quien amamos y que nos ama, entonces, podemos encontrar espacios para reconstruirnos y continuar lo que soñamos sin tener que ocultarlo.

¡Claro que siempre tendremos cosas que no contaremos! Nuestra relación no es nuestro diario de vida, pero lo que decimos y lo que no, será de acuerdo al contrato social que hemos realizado con nuestra pareja, casi siempre sin hablarlo.

¿Qué es lo que le ocultas a tu pareja? ¿Hasta donde le dices a tu pareja lo que quieres, sueñas e imaginas?


5 ago 2011

El camino de la infidelidad masculina (4ª Parte)

Cuando iniciaba la universidad tuve un profesor que nos hablaba sobre la relación que llevaba con quien era su tercera esposa. El rondaba los 60 años y decía que si había algo que les ayudaba complementar su relación era que a veces el o ambos tenían un amante ocasional de mutuo acuerdo. Contaba las anécdotas de como esta situación enriquecía su relación e incluso ayudaba a mejorar su vida sexual. Esta fue la primera vez que escuche sobre estos casos, parejas que en algún momento de su vida necesitan un amante para que su vida sexual no caiga en la monotonía.

A pesar de que conocía esta situación, no fue lo que me levo a ser infiel, nunca hubo un mutuo acuerdo con mi pareja para que esto sucediera, sin embargo si hubo un cambio en cuanto a nuestra vida sexual, si mejoro notablemente. Durante el tiempo que estuve casado con mi ex-esposa me bese con más de cuatro mujeres y solamente con dos de ellas tuve relaciones. De estos casos solo hubo uno en el que vi que la persona con la que estaba buscaba algo más, quería una relación estable, formal y aunque no decía explícitamente que esperaba que dejara a quien era mi esposa sus comentarios planteaba una posible vida juntos. Fue de quien más me aleje, no por no arruinar mi matrimonio, en ese momento yo quería terminar mi relación y aunque intente no ser discreto en estos encuentros, nunca logre que mi pareja se diera cuenta de lo que ocurrí, tiempo después termine esa relación.

Hablar de mi primer matrimonio es hablar de una relación que viví con una fuerte pasión inicial, pero que, como individuos me parece que nunca hablamos de algunos problemas que teníamos siendo pareja, asumo la responsabilidad de saber que hubo momentos en que yo no lo permití y tampoco lo busque, falto comunicación más clara, algo que entre parejas sucede mucho. Nunca fui infiel por vivir un infierno en casa o un aburrimiento abrumador, simplemente había cosas que no sabía cómo manejar y, en lugar de encontrar el modo adecuado de hablarlo, buscaba una salida. Siempre dije que lo mejor que le podía pasar a ella era que me dejará, eso cambiaría su esquema que venía repitiendo ser abandonada por los hombres. Al final se repitió su experiencia y yo repetí la mía, la abandone al no saber cómo manejar más la situación. A diferencia de relaciones anteriores, en esta ocasión, no había otra mujer de por medio.

He notado que en ocasiones un hombre empieza una relación solo por dejarse llevar por ese deseo y atracción solamente sexual, cuando esa llama comienza a extinguirse se va perdiendo el interés y no sabemos recuperarlo. Comenzamos a culpar a la mujer, sentimos que algo le falta y así comenzamos a buscar en otra lo que nuestra pareja ya no nos da.

Hasta antes de que se comenzará a hablar sobre el goce que puede llegar a tener y merece tener la mujer en la sexualidad, los hombres solamente recibían placer al llegar y eyacular llegando así, en teoría, al orgasmo masculino. En la actualidad, cuando se habla de incrementar el placer en la pareja, muchos hombres creen que solo con tener relaciones sexuales de mayor duración es como se puede satisfacer a su pareja creyendo que mejorando la cantidad de tiempo aumentamos el placer, cuando lo que enriquece la sexualidad es también la calidad, es decir, todo lo que implica antes, durante y después de tener relaciones.

Mi infidelidad se dio por no saber cómo manejar el tema de un cambio en nuestra vida sexual, aunque no fue esta la principal ni la única razón que motivo mi separación. Creo que en esta época, en que el placer sexual es un tema prioritario en las relaciones de pareja, debería de hablarse más sobre lo que hacemos en la cama, hablar sobre realmente lo que nos gusta, lo que no nos gusta, lo que nos permitimos hacer y lo que no, para ello necesitamos darle mayor importancia a nuestra vida sexual, como individuos y como pareja. El sexo ha sido un tema tabú en nuestra sociedad pero debemos retomarlo si deseamos que nuestra vida como pareja mejoré. Hay que identificar que podemos ser compatibles sexualmente y a veces no ser lo y que esto influye en la calidad de nuestras relaciones. Así como no somos capaces de llevar una relación con una pareja agresiva, hay que reconocer que una relación también se lleva por la compatibilidad sexual. Si no somos capaces de encontrar un equilibrio en nuestra cama, difícilmente lo tendremos en nuestra relación.

¿Creen que podamos dar terminada una relación solo por falta de compatibilidad sexual? ¿Deberíamos darle mayor prioridad a este tema en nuestras relaciones?

El camino de la infidelidad masculina (3ª Parte)


Se dice que, cuando uno está casado, “puede mirar sin tocar”, haciendo referencia a que se puede apreciar a personas que son atractivas y que pueden llamar nuestra atención, tanto en hombres como en mujeres, pero que por estar casados no puede llevar a las cosas a algo más. He notado que a nosotros los hombres nos gustan mucho estas situaciones, sobre todo si en ella podemos jugar con la coquetería.

Tanto a hombres como a mujeres nos gusta sentirnos deseados, saber que podemos llamar la atención de otros y serles atractivos, pero creo que el hombre es a quien le gusta llevar eso más allá, quizás me equivoque y no sea así y si suceda en ambos casos. Regresando al tema, una vez que estuve casado hubo un momento de mi relación en que me di cuenta que aún podía atraer a otras mujeres. Una parte de mí siempre ha sido muy torpe para saber identificar cuando atrae a una mujer, aunado al hecho de que no andaba por la calle buscando una relación pero, cuando comencé a identificarlo note como eso me resultaba agradable, me llenaba.

En ese momento comenzaba un acercamiento con quien sabía que le atraía y me atraía. No me gusta usar las pose de galán y llegar con las clásicas poses con frases como “¡Hola nena!” y cosas así. Siempre trato de llegar muy casual así, si es que tenía que pasar algo, se darán las cosas de manera natural, como si esa energía de atracción simplemente fluyera y se dejara llevar. En ese punto comencé a identificar más claramente una serie de patrones que, en mis relaciones anteriores lograba identificar.

Un hombre puede comenzar a hablar mal de su relación anterior para intentar realizar una nueva conquista, tiene la opción también de enaltecer el ego de la otra persona: “Contigo siento una conexión que no había sentido antes” frases que describen la manera en que esa atracción nos hace sentir pero que, por haber pasado por la parte intelectual, es decir, pensar lo que esa relación puede significar, nos lleva a interpretarla. Después de eso viene lo que yo llamo el drama humano de las relaciones, enrolándose en dos parejas a las cuales se les quiere o se les ama, aunque no por igual y que el hombre, en algunas ocasiones, no está dispuesto a dejar ninguna de las dos. En ese momento está, por un lado, el hombre disfrutando lo que tiene en casa y también lo que hay fuera de ella y por el otro lado la mujer que puede o no saber que existe una relación más pero que por esperanzas de encontrar al “hombre ideal” mantiene su fe viva de que algún día estarán juntos, dejará a la otra persona, etc. Drama humano al final, haciéndose a la idea de algo que, a veces sin más fundamentos que una promesa al aire, no sabemos si realmente sucederá.

Culturalmente el hombre es capaz de llevar estas relaciones sin importarle, hay muchos casos de quienes se casan en uno y otro estado con el fin de tener “en cada puerto una mujer”. Situación que a mí en lo personal me resulta tediosa, aburrida y totalmente innecesaria. Tan fácil que podría ser decir “si, se que estas casado, se que nos atraemos y no deseo nada más que acostarme contigo”. Pensaba que este tipo de situaciones solo ocurrían cuando uno era soltero, que una mujer y un hombre desearan sexo casual, pero durante mi matrimonio descubrí que también podía suceder.

No me enrole en relaciones donde prometía las perlas de la virgen y bajar la luna y las estrellas. Cuando identificaba que había mujeres que estaban buscando una relación más formal, sería y duradera, simplemente me alejaba. Pero en un par de ocasiones me encontré con esos casos de mujeres que están dispuestas a esos encuentros casuales y fue la manera en que decidí ser infiel. Porque serlo es una elección, no una obligación. Quería ser infiel solo por tener una aventura no por iniciar una nueva relación.
Para ustedes ¿Qué será lo que lleva al hombre ser infiel? ¿Será solo la cultura la que influye para relacionar el acto sexual con una relación formal?

El camino de la infidelidad masculina (2ª Parte)

Cuando hay atracción entre 2 personas esta se percibe en todo el cuerpo, es como una fuerza que, literalmente, nos atrae hacía esa persona. Lo notamos por la mirada, actitudes que tomamos hacía la otra persona, la manera en como atraemos su atención y por la “conexión” que llegamos a sentir hacia ella. Se le puede llamar amor, deseo o solo atracción, ¿De qué depende? De la finalidad que queramos ponerle a esa relación.

A excepción de unas dos o tres ocasiones, todas mis relaciones han tenido un inicio muy intenso, al grado que el mismo día que conocí a mis parejas es cuando comenzábamos la relación. Aunque suene poco creíble yo sabía que iba a casarme con quien fue mi ex desde el primer día que la conocí, curiosamente también sabía que terminaría separándome de ella, porque la intuición también es un atributo masculino, no como la sociedad nos ha hecho creer que pertenece solo a las mujeres.

Antes de continuar contando algunas partes de mi vida más actual, me remontaré a mi pasado. Recuerdo que mis primeras relaciones comenzaron, cómo lo comente, de manera muy rápida. Sentía la conexión con la persona, eso que llamamos química es fácil identificarla en el cuerpo, es como si la parte alta de nuestros pulmones se llenará, al mismo tiempo algo desde nuestra espalda nos hace ir hacia delante, nos atrae a esa persona. Se percibe la emoción y el agrado de estar con ella, si, es una conexión. He de confesar que esto mismo lo he sentido con varias amigas pues, como lo comente unas entradas atrás, mi círculo de amistades es mayormente femenino. ¿Cual es, entonces, la diferencia entre una amiga y una pareja? En realidad ninguna. Existe un dicho popular que dice que “un hombre y una mujer no pueden ser amigos”, porque siempre va a ver algo que los atraiga. En efecto, ese algo que nos atraiga es esa conexión.

En muchas de mis relaciones anteriores percibí la conexión claramente, es eso a lo que nosotros llamamos estar enamorado ¿Se puede uno enamorar desde la primera vez, a primera vista? Quizás no enamorar pero si sentir amor. El día que iniciaba una relación tenía ese sentimiento lo que me hacía darme cuenta de que ahí podía existir una relación, algo más que una amistad, por eso todo comenzaba ese mismo día, ¿para qué perder el tiempo? Sin embargo, también note que me era muy fácil dejarme llevar por dicha sensación, tan era así que cuando conocía a otra persona que me hacía experimentar una sensación similar iniciaba una nueva relación. En aquel entonces una parte de mi no deseaba ser un machista y aprovechado por lo que si veía que podía iniciar una nueva relación, aunque no la llamará novia, terminaba la relación que previamente había comenzado sin decir, obviamente, los motivos por los cuales estaba terminando.

Me hubiera sido fácil ser infiel en ese momento, pero no era algo que me interesaba. En ese punto no contemplaba yo estar siendo infiel porque, desde mis perspectiva, estaba dando un trato justo a cada relación, porque la terminaba cuando veía que había iniciado otra, en ese momento esa era mi visión. Una vez que estuve casado cambio mi visión.

No pienso caer en el cliché de hablar de la manera en que se deterioro mi relación, creo que sería lo más fácil de hacer, en especial porque considero que lo que me hizo caer en la infidelidad fueron otros factores. El hartazgo, la rutina, los problemas económicos, la falta de deseo sexual y todo aquello que se les ocurra, son temas que dentro de la pareja se pueden solucionar cuando hay disposición de dialogar e interés por la relación. En la siguiente entrada hablaré de cóo fue infiel durante mi pasado matrimonio.

¿Cómo han sentido experimentado ustedes esa atracción o química hacía una persona? Quizás es una pregunta muy común pero ¿creen que pueda existir amistad entre un hombre y una mujer sin que exista un deseo de por medio?

2 ago 2011

El camino de la infidelidad masculina (1a parte)


Todo empieza por tener una rutina, uno se adapta a ella y comienza a olvidar esos detalles que enriquecen una relación, no me refiero a los detalles que hacen que una relación se mantenga viva. No solo es recordar fechas y tener atenciones mutuas es, también, el juego sexual, encontrar la manera de romper con la rutina y enriquecer cada uno de los momentos del día. Es difícil, uno se encuentra con el hartazgo, el cansancio físico, mental y lo único que buscamos es algo que nos satisfaga de manera personal. Al ser nuestra pareja, parte de esa rutina, comenzamos a buscar, en otra mujer, lo que en casa ya no sabemos cómo cambiar, aunque la visión masculina es que no nos dan algo nuevo, la realidad es que tampoco buscamos modificarla nosotros.

Se dice que un hombre busca tener de pareja a una dama pero que también sea una puta en la cama. Es cierto, buscamos a una mujer que sea sensual, atractiva y que sepamos que podemos encontrar satisfacción sexual mutua, cuando la rutina nos invade, entonces el panorama comienza a cambiar y lo que ya no logramos tener en casa comenzamos a buscarlo fuera de ella.

Me enfoco en los hombres por ser el caso que mejor conozco (por obvias razones) aunque considero que es algo que puede suceder en ambos sexos.

He notado que nosotros los hombres, en ocasiones, comenzamos el proceso de infidelidad como si estuviéramos iniciando una nueva relación, hacemos todo el proceso de cortejo para conquistar a la persona. Cuando tenemos una relación y comenzamos a seducir a otra mujer lo más sencillo es apelar al lado tierno, hablamos de todo aquello que no nos gusta, en ese momento, de nuestra pareja. Nos quejamos, mostramos lo que sufrimos y a nuestra nueva conquista le damos el papel de la mujer que realmente nos puede entender. El siguiente paso es mostrar que también puede convertirse en la verdadera puta que nos puede satisfacer en la cama.

En este punto olvidamos que lo que realmente nos está atrayendo a una nueva relación es laa pasión por lo nuevo, ese gusto por jugar con algo que esta, hasta cierto punto, prohibid. Para ellos influye el contexto cultural; socialmente en el hombre no es mal visto que existan este tipo de relaciones extramaritales, pues en nosotros es “normal” que suceda, a veces las madres lo solapan, lo más común es que entre amistades sea no solo permitida sino hasta incentivada.

Nos mostramos como los grandes conquistadores, los grandes amantes, es natural que, cuando hemos perdido el interés y el deseo sexual en nuestra relación y en nuestro hogar este se incremente y potencialice en una nueva relación. Podemos mostrar esa virilidad que nuestra esposa, por ser eso esposa no amante, ya no es capaz de hacernos sentir o expresar.

El hombre, entonces, conquista a la amante como si esta fuera a ser no un escape de la relación rutinaria y monótona, sino como si esta se fuera a convertir en la nueva y única relación. En ocasiones, el hombre no sabe conquistar a una mujer sin tener que balarle, el sol, la luna y las estrellas. Es por eso que existen hombres con polígamos. ¿Qué sucede con la mujer en estos casos?, no lo sé de cierto, podría suponerlos, pero no es el fin de este espacio, aquí solo trato lo que he visto y vivido.

Cuando comencé a escribir pensé que podría hablar del tema en una sola entrada del blog, me doy cuenta que no, las razones por las que un hombre es infiel van más allá de lo socialmente permitido o de la rutina en casa. Puede existir un consenso entre hombre y mujer, es decir, no tener que inventar toda una historia de crear una nueva relación, sino simplemente aceptar y asumir que es una relación que solo busca sexo y nada más. ¿Qué me ha hecho ser infiel? Eso lo comentaré en la siguiente entrada.

Para escribir esta entrada me centre en estereotipos muy clasicos ¿Qué otros motivos podrían decir que hacen que un hombre sea infiel?