26 mar 2012

Reorientando mi rol




Imaginemos por un momento que los roles que tenemos son solo un cúmulo de energía, como si fueran ese calor que, a veces, producimos al frotar nuestras manos y que somos capaces de transmitir y compartir con otros solo acercándolas. Si realizamos esta acción con una persona tendrá la opción de recibir o rechazar ese calor. ¿Y si lo roles solamente fueran eso, una decisión de adoparlos o rechazarlos?
La pregunta que hace que esto se vuelva un asunto filosófico es una por demás lógica, si no asumo el rol masculino o el femenino, entonces ¿qué expresaré? ¿qué me definirá? Desde que comencé con este blog, esta ha sido la base de mis reflexiones. Estos roles nos han sido impuestos y ha sido por tan largo tiempo que la costumbre ha hecho que se conviertan en algo totalmente normal, lo suficiente como para ni siquiera notar como se apropian de nuestros hábios y nuestras costumbres. No los cuestionabamos, comenzamos a hacerlo gracias a las mujeres que decidieron replantearse su papel en la sociedad ¿Por qué, entonces los hombres no hacemos lo mismo?
¿Nos les ha dado la impresión de que mis últimos escritos hacen referencia a esta situación o terminan en un reflexión similar a lo que planteo al inicio de este texto? Al menos a mi me ha dado esa impresión, no pienso regresar a saber si esto es cierto o no, quiero intentar dar un paso distinto sobre esto tratar de avanzar no solo en mi proceso sino en la propuesta de mis textos. Si, se que también eso lo he dicho anteriormente, pero mi inseguridad me ha llevado a no querer plantearlo, pero solamente haciendolo lograre avanzar.
Aunque ya expuse anteriormente este tema, me interesa llevarlo a un punto más allá de lo que había planteado anteriormente. Considero que la difícil situación de querer encontrar una equidad de género esta planteada desde una división antagónica que hemos hecho de lo que representa ser mujer y ser hombre, situación que, espero, en el transcurso de los siguientes años, podamos solventarla y entenderla como creo que la veremos a partir del intercambio de roles que actualmente vivimos.
Nuestros roles estan planteados para cada uno de los géneros, de manera generalizada, impositiva e inmutable, cuando en realidad ambos guardamos características femeninas como masculinas. Tratar de estudiarlas de manera separada nos continuara llevando hacía una equidad de género que no será verdaderamente equitativa.
Es verdad, hay acciones que un género no podrá llevar a cabo en relación con el otro, prueba de ello es la capacidad de fecundación (que, para nada, es lo mismo que decir maternidad) pero existen diferentes maneras de poder incluir a ambos géneros en este proceso. En México existe una red de asociaciones que trabajan en favor del parto naural, donde, a través de una visión más humanista del parto, se incluye al hombre en todo el proceso para compartirlo, experimentarlo y, así, vivirlo a su manera. Si, cada uno de los géneros tendra capacidades y habilidades diferentes, pero tenemos actitudes comportamientos y conductas que, más que masculinas o femeninas se vuelven de caracter humano.
Hay varios mitos que se han manejado de lo que un hombre es, así como de lo que una mujer es, mismo que ha reforzado nuestros roles de género, tratare de, en las siguientes entregas, ir desmenuzando algunos de estos mitos ¿se les ocuren algunos?
Confieso que me tarde en escribir esta entrada porque, originalmente, la iba a centrar en la falta de comunicación que existe entre hobres y mujeres, tema que se me hacía muy superficial para lo que en realidad venía pensando. Si, existe una muy mala comunicación entre hombres y mueres, pricipalmente basada en el hecho de que un género siempre busco dominar al otro, razón por la cual la comunicación nunca fue en ambos sentidos. Actualmente las voces femeninas que siempre quisieron ser escuchadas han comenzado a hacerse notar, es tiempo de entablar un diálogo que permtita que ambos géneros (¿o arquetipos?) comiencen a convivir en condiciones de igualdad; no solo para hombres y mujeres en su género sino para toda la humanidad, no importando su grupo étnico, preferencia sexual, religión etcetera. Finalmente, la visión patriarcal de nuestras sociedad dio pie a que siempre hubiera quien se sintiera superior a otro, esto no es cuestión de genero, es un arquetipo cultural. Mientras no desmenuzemos esto, la discusión de la equidad de género seguira sin encontrar ese equilibrio que ha buscado. Sin duda se puede, hagamos la voluntad para que esto sea realidad.

28 feb 2012

La esperanza del hombre

Hay muchas razones por las cuales mentimos, pretextos para ello nunca faltan, podemos tener muchos para justificar nuestras mentiras, ya había comentado algo de eso, pero hablemos de algo que, al menos a mi me sucede muy seguido.

¿Has notado que hay hombres que acostumbran tener siempre una posee, o actitud, de ser unos grandes conquistadores? ¿Has pensado que los hace comportarse de esa manera? Si, en buena medida estamos hablando de los hombres con las características de un Don Juan, ese personaje arquetípico que encanta mujeres y rompe normas sociales al conquistar a una monja y que tiene a muchas otras damas rendidas a sus pies. ¿Qué buscamos los hombres al comportarnos así? No voy a tratar a fondo el caso de un Don Juan, al menos no en esta ocasión, pero vamos a un nivel más sutil de este tipo de personalidad: el coqueteo.

A veces me parece que los hombres necesitamos tener una relación donde podamos coquetear, jugar con la idea de que puede existir algo más entre un hombre y una mujer, aunque no lo digamos directamente, buscamos la manera de mantener relaciones que nos den esa sensación de satisfacción ¿o sera de acompañamiento? Puede ser una amiga, alguna conocida o algo que dure solamente un momento y no necesariamente sucede cuando el hombre esta en una relación, basta con que exista esa necesidad de estar acompañado, si, posiblemente se trate de una cuestión de soledad algo que vaya más allá de la reafirmación machista. ¿Será que nos sentimos solos o inseguros?

Si contemplamos que siempre debemos de cumplir con ciertos roles, es natural que busquemos, de diferentes maneras, salir de ellos, encontrar la manera de salir de una rutina. Aunque en realidad todo lo anterior suena a un buen pretexto para justificar estas actitudes. He notado que, en ocasiones escribo más justificaciones que explicaciones, creo que es algo que acostumbramos hacer, hablar más de lo que nos lleva a comportarnos de un modo u otro. Quizás solo me faltaría decir que lo hago por ser hombre y ya. Esto es lo que luego me hace dejar de escribir en este espacio, siento que me justifico y que no propongo nada nuevo.

Entonces, ¿cómo hablar de lo que hago afuera de este espacio? El anonimato me ayuda pero no quiero ser un mártir, ni tampoco un extremista machista. Creo que solo necesito compartir lo que siento. He trasladado esa necesidad de mi vida cotidiana a este espacio virtual.

Cuando dejo de escribir veo los cambios en mi vida cotidiana, no coqueteo igual; o al menos no con la misma frecuencia. Cuando no escribo lo hago más, imagino más, me enamoro más, aunque lo expreso igual que siempre, muy poco.

Me gusta imaginar, pensar en lo que podría suceder con una persona, leer entre líneas lo que me puede estar diciendo, lo que puedo estar interpretando y lo que podría pasar. A diferencia de otros no busco realizar todo aquello que pasa por mi mente, eso ha traído problemas en más de una manera, a hombres que creen que lo que sienten y ven, es real.

En mi caso tengo claro quien lo produce, mi imaginación o mi necesidad de sentirme acompañado. No lo presumo, y eso es lo que he pensado que me hace diferente de otros hombres, au que al final parto de la misma base, la reafirmación. Saber, o creer, que puedo conquistar, o coquetear, con alguien que no es mi pareja, me llena de vida, me da una esperanza. Cómo si me permitiera saber que, no importa lo que pase, siempre habrá una oportunidad de salir adelante. 

Aunque se cual es la interpretación más tradicional, tener una puerta abierta, en caso de que se cierre otra. Tener una pareja por si termino con la que estoy. En mi caso no busco esto, solo quiero sentirme acompañado, a veces, solo por un momento.




10 feb 2012

Una verdadera equidad de género

Cuando comencé a escribir este blog, necesitaba ubicarme, ayudar a encontrar lo que significa ser hombre, lo que puedo hacer desde mi género para intentar encontrar una nueva manera de convivir entre hombres y mujeres, no se cuanto tiempo me tarde en hacerlo.

Siempre pensé que este tema era de poco interés para los hombres, ya sea porque consideran que no necesitan cambiar, porque no se han dado cuenta de que es necesario crear nuevas formas de convivencia o porque quizás lo están haciendo por su cuenta; el caso es que, a diferencia del feminismo no hemos logrado encontrar una teoría o movimiento que nos permita unirnos en búsqueda de un cambio. 

¿Este tema es de poco interés para el mundo feminista? No lo se.

El tema ayuda las nuevas relaciones, de inicio no fortalece el papel de la mujer, busca hacerlo equitativo junto al del hombre, creo que esto también ha hecho que exista un distanciamiento con los proyectos que se enfocan a las masculinidades.  El feminismo ha sido un gran aporte a nuestra sociedad, nos ha hecho proponer varios cambios que son y eran muy necesarios para nuestro crecimiento. No podemos avanzar como sociedad si no buscamos realmente una igualdad entre sus componentes, entre sus géneros. Las masculinidades han ayudado a darle un nuevo enfoque a la visión de los hombres sobe si mismos. Si me quedo con esto último se que viene de la mano un trato diferente con la mujer, pero ante esta idea de que se trabajan de manera diferente con ambos grupos.

¿Que un hombre hable sobre si mismo hace que sea un tema de poco interés para quienes trabajan con masculinidades? No lo se.

Estoy en busca de renovar mi manera de ser hombre, no se si lo he logrado o no, creo que a diferencia del feminismo, las masculinidades aún no logran ser un tema de interés social. Existen planes y proyectos de gobierno enfocado a las mujeres más no a los hombres. Trabajarlo así es como tratar un síntoma y no una la enfermedad.

Si solo impulsamos un género, entonces creamos lo contrario a lo que busquemos, deshacemos la equidad. OJO: ESTO NO LO HACE EL FEMINISMO LO HACEN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS. Que provoca esto, que haya un favoritismo por cuestiones de género, igual al que ha existido en el machismo. La mejor manera de explicar esto es con la siguiente frase: "Divide y vencerás." No hay mejor manera de evitar un cambio en nuestra sociedad que poniendo a enfrentarse a hombres y mujeres. Así se van dando concesiones que representan un loro en la lucha feminista, pero, al no trabajarlas en conjunto con los hombres, logran crear una competencia de géneros.

Pasamos de la lucha feminista a la competencia de géneros ¿Cuando lograremos la verdadera equidad? Cuando lo trabajemos en pareja.

Toda la semana me preguntaba por qué muchos de los temas que hablaba en este blog terminaban en ste punto: las relaciones de pareja. Creo que esta es la respuesta.


Si no logramos transformar la guerra de géneros y logramos encaminarla a la búsqueda de nuevas relaciones seguiremos atrasando el cambio tan ansiado en nuestra sociedad, ese que nos lleve a construir una verdadera equidad de género.









3 feb 2012

Ira contenida

"Ámame cuando menos lo merezca porque es cuando más lo necesito"

Dicen que es un proverbio chino aunque lo he escuchado aplicarse en más de una ocasión en casos de hombres que al tratan a sus parejas. ¿Pensarán en el quienes sufren violencia en el hogar?

Varios libros, artículos y, seguramente, estudios que hablan de la equidad de género se han dedicado a saber como prevenir la violencia intra-familiar, incluso hay organizaciones que se encargan de trabajar con los hombres para ayudarles en a cambiar estas situaciones, como Coriac y Hombres Por la equidad.

¿Qué hace que nos comportemos de esta manera?

Llevamos muchos siglos con una imposición de nuestro comportamiento, de nuestras costumbres y de todo lo que nos dice lo que debemos ser y hacer. Si en efecto, esto ha hecho que los hombres vivamos reprimidos por la falta de expresión de nuestro comportamiento podría ser una de las causas que hacen que los hombres podamos comportarnos de manera agresiva. Si, influyen muchos más factores, pero esto nos puede ayudar a comenzar a tomar conciencia de estas situaciones e intentan cambiarlas. 

De la manera en que lo expreso es algo muy amplio y general, tratemos de aterrizarlo a cosas más prácticas y un ejemplo más sencillo.

Una pareja que vivió un hermosa relación de noviazgo, se casaron y después de un tiempo comenzó a cambiar, su comportamiento era más agresivo, se volvió violento, nunca la lastimo físicamente pero el lenguaje y las acciones reflejaban mucha agresividad. Durante todo su noviazgo él oculto esta agresividad, ¿problemas de la infancia?, es probable, el asunto es que, inconscientemente, el ha guardado esa agresividad hacía la mujer. Por eso todo le molesta, le es fácil explotar y responder agresivamente ante su pareja. Ella no lo recuerda así, sabe que podría haber mejores momentos y, como siempre se disculpa cariñosamente, además de que se le nota la culpa por el comportamiento, quiere creer que esta situación va a cambiar, eso desea.

Los hombres tenemos un lenguaje con el que es muy fácil denigrar, ofender e insultar sutilmente a las mujeres, además del que nos hace distanciarnos de ella porque no la comprendemos, porque o es como nosotros. Cualquiera de estos lenguajes nos crea un comportamiento que, en algún momento nos hará expresar esa violencia a nuestro pareja.

Tenemos mucha agresividad contenida en nosotros y es la que nos hace expresar frases como "no sabía lo que decía" o "no medí mis palabras" o, la más común, "te prometo que no lo vuelvo a hacer". Si a veces es necesario tomar conciencia de lo que hacemos a nuestra pareja pero, el tomar consciencia de ello, no implica que sepamos como resolverlo. Podemos vivir buscando evitar como explotar y no por ello cambiar la situación que nos produce esa sensación de incomodidad y molestia ante cosas que hace o dice nuestra pareja. 

Necesitamos conocer el origen de estas situaciones para intentar cambiarlas pero necesitamos tomar acciones si, de verdad, queremos que ello no se repita.

La ira siempre se puede controlar, guardar y contener y si no se identifica puede manifestarse. siempre con muy malos resultados. Para trabajarla hay que conocer su origen y crear nuevas conductas que nos permitan modificar su expresión. Si no se hacen ambas cosas no habrá ninguna modificación.

La conciencia no se alcanza con el conocimiento si este no sirve apara aplicar un cambio en nosotros.

¿Te gustaría saber como cambiar estas situación? No dudes en escribirme

27 ene 2012

Sueños, mentiras y secretos.


¿Le has mentido a tu pareja? A ella no se le tiene que contar todo lo que haces, ¿o si?

Tanto hombres como mujeres nos acostumbramos a decir y hacer cosas con tal de que nuestra pareja se sienta a gusto y estemos "bien" en nuestra relación.

Dicen que los hombres somos mucho más reservados en nuestra vida personal y, por lo mismo, no nos abrimos tanto en nuestra relación. Nos guardamos cosas, no expresamos todo lo que sentimos y no nos permitimos tener una buena comunicación en nuestra relación.

¿Hasta donde tenemos que contar nuestra vida, nuestros sueños y lo que hacemos en nuestra relación? Esto suele ser muy subjetivo, pero da pie a pensar en varios aspectos que, en ocasiones, nosotros los hombres no hacemos.

Cuando comenzamos una relación buscamos quedar "bien" con nuestra pareja, tratamos de complacerla y, si, muchas veces nos olvidamos de cosas que a nosotros nos interesan. El hombre pocas veces muestra sus intereses, por ejemplo deportivos, si lo llega a expresar es como algo que o ella no entiende o no comparte y se vuelve, así un mundo aparte en el que ella no participara y, la verdad, no tiene porque hacerlo; cuando hay respeto en una pareja aunque haya mucha química no se tiene que compartir todos los gustos de la pareja. Pero hay situaciones que no entran en esta categoría.

¿Qué tan fácil es decir que te gusta alguien más, o qué tienes una muy buena amiga con quien platicas muy seguido? Los celos no es algo que podamos controlar de nuestra pareja pero, conforme vamos conociendo nuestra relación, creamos un código de cosas, gustos y actos que podemos, y que no podemos, hacer o decir, tanto de manera explicita como implicita. Hay cosas que podemos decir y otras que no, algo muy natural en toda relación, pero estas situaciones se convierten en algo grave cuando mentimos acerca de como nos encontramos en nuestra relación.

¿Has mentido al decir que eres feliz en tu relación?

Puedes ser feliz y no sentirte a gusto ¿o a poco no te ha pasado que te quedas con una persona esperando a que cambie alguna actitud que a ti no te gusta, solo porque esta enamorado de ti

Es parte de la costumbre que tenemos en nuestras relaciones, quedamos bien con nuestra pareja y nos olvidamos de los que nosotros queremos, así podemos ir dejando de lado nuestros intereses y poner por encima los de nuestra pareja, creando una vaga comunicación que nos impide decir cuando queremos hacer algo con lo que nuestra pareja no estará de acuerdo o no va a compartir, por lo que preferimos hacerlo a escondidas.

No solo se trata de situaciones extremas, como cuando el sexo se ha tornado aburrido o cuando otra persona nos comienza a interesar, va más allá. Por ejemplo, cuando tienes que dejar de hacer lo que tu soñaba porque tienes que cubrir los gastos de tu casa, pero imagina una situación aún más grave: cuando dices que eres feliz en tu relación pero, por dentro, hay mucha incomodidad, hay cosa que no te gustan, pero, como ya te acostumbraste, prefieres no decir.

Esto puede suceder, sobre todo, cuando tu relación ya tiene mucho tiempo de haber comenzado, entonces busca la manera de hacer cosas a escondidas porque no eres capaz de hablarlo con tu pareja, como si todo en la relación tuviera que ser perfecto. No existen la relaciones perfectas en cuanto a parámetros establecidos, puedes tener una perfecta relación de acuerdo a tus expectativas y de quien comparte tu vida contigo, ya sea como novix, esposx, amante, compañerx, etc; pero para lograrlo debes tener una excelente comunicación.

Muchas veces basta con tener espacios propios para que esto suceda, quizàs los hombres somos los que más necesitamos esto, al no ser tan "emocionales" necesitamos contar con espacio personal, pero que no sea a espaldas de nuestra pareja para no dar pie a situaciones de celos o de malas interpretaciones. El asunto es que no siempre somos capaces de expresarlo y es cuando buscamos a quien nos comprenda, nos saque de nuestra rutina y nos consuele de esa "mala mujer" con quien vivimos. Lo que nuestra que si, somos emocionales, pero no sabemos como expresarlo en pareja, parte de lo que nos ha enseñado la sociedad al n ser quienes expresamos nuestras emociones.

Es muy fácil hablar mal de la persona con quien vives, sobre todo si ya estas cansado y aburrido, pero es mucho más fácil platicarlo con ella, en lugar de buscar otra relación y llegar al patrón regular de "ahora-me-busco-a-otra-pero-no-dejo-a-mi-pareja".

Las mentiras no son la mejor manera de llevar nuestra relación, hay verdades que duelen, si, pero que son necesarias decir si queremos que nuestra relación pueda continuar estable. Aunque nuestra comunicación de pareja no sea algo que nos enseñan, necesitamos practicarlo, si podemos contar con el apoyo de quien amamos y que nos ama, entonces, podemos encontrar espacios para reconstruirnos y continuar lo que soñamos sin tener que ocultarlo.

¡Claro que siempre tendremos cosas que no contaremos! Nuestra relación no es nuestro diario de vida, pero lo que decimos y lo que no, será de acuerdo al contrato social que hemos realizado con nuestra pareja, casi siempre sin hablarlo.

¿Qué es lo que le ocultas a tu pareja? ¿Hasta donde le dices a tu pareja lo que quieres, sueñas e imaginas?


20 ene 2012

Chistes, bromas y lenguaje común

Recientemente en Twitter compartí un enlace que hablaba sobre como, en los últimos 10 años, se incrementaron los casos de violaciones sexuales a mujeres en México. La violencia hacía la mujer no es un tema nuevo dentro de la estructura del patriarcado, existe desde hace varios siglos, pero ¿qué tanto lo reproducimos diariamente como sociedad? 

La violencia de género no solo se manifiesta en actos como los que describe la nota que mencione, lo hacemos día con día a través de nuestro lenguaje, a través de las bromas, chistes y el lenguaje común que utilizamos, por ejemplo, en nuestra sociedad estamos acostumbrados a hablar de las acciones y los actos que “ha hecho el hombre a lo largo de la historia” para referirnos a los avances de la “humanidad” en varios siglos, sin embargo, usar el termino hombre resulta dejar de lado a quienes, en la actualidad forman más del 50 % de la población mundial actual. Otro ejemplo de esto es pensar que hay acciones y comportamientos que no puede hacer o tener por el simple hecho de que “seas mujer” o que haya cosas que los hombres, como género no deberían de hacer porque son cosas de niñas, de viejas o de mujeres.

Nos han enseñado a vivir doblegando a otros desde estructuras de poder, basta con ser hombre, ser jefe de familia, tener un puesto que implique autoridad o, a veces, solo hacer algo diferentes, que implique ganar más dinero que el otro para decir que otra persona sería incapaz de entendernos o comprender las situaciones que nosotros vivimos, por ello es mucho más fácil hacerlas de lado, dejarlas excluidas para que no participen ni opinene en lo que uno hace o dice, así condicionamos, también, el conocimiento, como si la sabiduría solamente estuviera en una sola persona o en un cierto grupo. Si fueramos capaces de abrirnos y dejar de lado esa estructura sobe la cual ninguna opinión vale más que la de la persona que ostenta un poder o un status nos podríamos evitar no solo frases como las que ya mencione sino incluso actitudes de violencia que ocurren en nuestra sociedad, casi todas ellas enseñadas por la estructura patriarcal.

Las relaciones hombre mujer, a nivel sexual, están fuertemente ligadas a este tipo de comportamientos agresivos. El mejor ejemplo lo mencione anteriormente cuando comente como se realiza el apareamiento de algunos animales, donde el macho tiene que mostrar fuerza y presencia, en muchas ocasiones, de manera agresiva. Este modo de expresión, cuando se manifiesta en seres humanos, es muy fácil de caricaturizar y, obviamente, da pie a bromas. Ilustremos este ejemplo:


Tomado de www.heroeslocales.com

Como hombres no nos enseñan a acercarnos a la mujer de una manera que no sea instintiva, nos enseñan que nunca las comprenderemos, que son tan diferentes a nosotros que escomo si cada género se encontrará en un mundo aparte , continuamos reproduciendo estereotipos y figuras solo dan pie a que nuestra sociedad siga teniendo fuertes diferencias a nivel social. Pienso en el concepto de “propiedad privada” y recuerdo una película cuyo título es "La guerra del fuego" donde, a parte de hablar de como podría haber obtenido el fuego en la prehistoria, se puede ver como la relación entre un varón y una hembra comienza a cambiar a través de la sexualidad, pero también como el concepto de “propiedad” tambien cambia conforme desarrollamos el intelecto.

Lo que, en un principio, poseía la tribu se fue modificando, en la sociedad occidental, a ser lo que posee una persona que fue quien consiguió, creo u obtuvo algo o a alguien, situación que se ha reproducido desde que la esclavitud existe. El lenguaje nos ha servido para nombrar cosas que nos pertenecen. De algún modo es como tratamos de acercarnos al mundo, tratando de hacerlo nuestro, no comprendiendo que ya somos parte de él.

Buscamos, a través de nuestro lenguaje, hacer este mundo nuestro, crear nuestro futuro, nuestro destino, encontrar a nuestra pareja pero, sino lo logramos, entonces tenemos que encontrar la manera de imponernos ante ello para demostrarle a nuestro entorno, y demostrar a nosotros mismos, que somos capaces de hacerlo. Situación que, a nivel sexual hace que los casos de violencia sexual se repitan y reproduzcan; como lo mostré en la viñeta que coloque en esta entrada. Si ya te demostré que me interesas, deberías acceder a estar conmigo, “para eso soy hombre y tu una mujer”. Así de agresivos somos en nuestra sociedad, aunque la sexualidad es un tema tabú para la mayoría de nosotros, vivimos toda nuestra vida a partir de la sexualidad, por decirlo de algún modo, así como nos comportamos en la cama, nos comportamos en toda nuestra sociedad.

Por eso los hombres acostumbramos ser todos uno galanes, mostrar nuestra masculinidad, de un modo u otro, para atraer al sexo opuesto, necesitamos reafirmar la situación de poder en la que nos encontramos y cuando ese poder se pierde o lo tomamos de una manera agresiva y violenta o encontramos una nueva manera de interactuar.

Aunque muchos hombres no les guste necesitamos inclinarnos más por la segunda opción para encontrar la equidad de género que nos permita no solo cambiar nuestras relaciones hombre-mujer, aunque no lo veamos ahora, podríamos cambiar toda nuestra sociedad.

¿Qué otros ejemplos de agresión verbal consideras que existe en nuestra sociedad?

13 ene 2012

Bodas ceremonias y rituales


Después de una ausencia larga por trabajo y la realización de planes personales, estoy de regreso. Una de las razones que me hizo ausentarme fue que lleve a cabo una ceremonia de unión con mi pareja, de eso hablaré hoy.


Por segunda ocasión en mi vida lleve a cabo una ceremonia de unión de pareja. Nunca me he casado en los términos tradicionales que pudiéramos entender este concepto. Si, la primera vez llevé a cabo un matrimonio de carácter legal, me case por el civil, como diríamos comúnmente. Este ritual que hicimos en el registro civil fue poco ortodoxo, afortunadamente no escuchamos la epístola de Melchor Ocampo, supongo que es porque, en teoría, esta ya se debió de haber retirado de los registros civiles. Terminada la firma del acta correspondiente mi pareja y yo nos fuimos a cine a ver una película animada. No hubo comida, no hubo fiesta, al menos no en ese momento. Eso vendría después.

Recuerdo claramente mi relación con mi ex. Por la manera en que nos conocimos y por cómo se dieron las cosas para el ceremonial que tuvimos me siento afortunado de haberme casado con ella. Las cosas no funcionaron, por ello ya no seguimos juntos, esto lo ampliaré después, hoy se trata de hablar de el ceremonial y el ritual de unión de pareja. Entremos en materia.

La primera vez que me case lo hicimos por ceremonial, no la boda tradicional en iglesia, las razones fueron varias, por economía; otra porque, al menos yo, no quería seguir un ritual que diera pie a una relación poco equitativa. Si se analizará el concepto de varios rituales que están relacionados con las ceremonial tradicionales veríamos que, en la gran mayoría de ellos se pone de manifiesto que la figura del hombre será la que predomine en la relación. Estos rituales donde se pone un lazo que, literalmente ata a la pareja no es en ningún sentido equitativo ni corresponde a un trato igualitario cuando se habla de que la mujer tiene que servir y atender a su marido. Por el otro lado, el hombre debe de proveer y cuidar a su pareja, como si esta no tuviera la autonomía suficiente para llevar a cabo estas tareas. En realidad ninguno de estos esquemas hace algo que no vaya acorde a los roles de género que tenemos implantados en nuestra sociedad, de los roles ya hable en la colaboración que tuve en el blog de @ladelcabaret y en este mismo espacio cuando cuestione la figura de jefe de familia.

Recuerdo que dentro de los rituales que existe para llevar a cabo la unión de pareja existen algunos que hablan de la pureza y virginidad de la mujer, desde aquel donde el hombre tiene que romper una botella o una copa con el pie, si no mal recuerdo esto representa la ruptura del himen, es decir cuando la mujer pierde su virginidad. La costumbre más común que habla sobre la virginidad de la mujer es el uso del vestido blanco. Actualmente esto está cambiando, gracias a que, en nuestra sociedad, no necesitamos esperar a que nos casemos para poder tener relaciones, quien quiera hacerlo está en su libre derecho, aunque no sabe de lo que se pierde.

Regreso al ceremonial que hicimos mi ex y yo. Otra de las razones por la que elegimos este ceremonial fue los simbolismos que contenía. Se trataba de recordar todas nuestras relaciones anteriores, agradecerles, recibirlas como experiencias que nos llevan a ser nosotros mismos. Contenía simbolismos que son muy tradicionales, al hombre se le dan instrumentos de cazador y a la mujer instrumentos de cocina, se hace un ritual donde ambos tienen que alimentarse mutuamente, representando como se nutre la relación. Era algo muy simbólico, es un ritual de tradición nahua que se llama Amarre de tilma. Pueden encontrar muchas variantes de información en internet acerca de esta ceremonia, es muy bonita y significativa, la variante en realidad dependerá de quien la lleve a cabo, a mi me gusto el grupo que lo hizo y, como mi historia lo muestra, esto no garantiza que no se pueda separar uno de su pareja. ¿Existe una ceremonia de desamarre de tilma? Una pregunta que nos hicieron al termino del ritual y cuando sabían el modo en que nos habíamos “casado”; no, no existe un ritual así, aunque conozco una práctica que te puede dar la posibilidad de ayudar a cerrar una relación en un sentido simbólico para tu salud emocional y mental, la psicomagia. Pero de cierres y divorcios hablaré después, sigamos con la ceremonia de unión de pareja.

La última ceremonia que lleve a cabo consistió en un ritual inventado por nosotros. Reunimos características de diferentes ritos en distintas tradiciones, la nahua, la católica, la budista y colocamos elementos de Psicomagia y constelaciones familiares. Dice Alejandro Jodorowsky que no se necesita de usar un intermediario, el amor entre pareja es lo que hace que se casen. ¿Se necesita, entonces, en realidad llevar a cabo un ritual para conmemorar una unión? En realidad no, en nuestro caso lo hicimos, en primer lugar por recomendación de nuestra terapeuta. Hemos tenido algunas situaciones que nos han llevado a tomar terapia de pareja, razón que también me llevo a comenzar a escribir este blog, necesitábamos terminar de unirnos, además deseamos tener un hijo y, la visión de nuestra terapeuta, es que esto podía ayudar a consolidarnos.
Considero que los rituales de unión de pareja pueden ayudar a que se consolide una relación, algo muy similar a lo que sucede con los rituales de paso de la niñez a la adolescencia, a final de cuentas es algo simbólico. Nos es un ritual obligatorio pero si puede llegar a ser necesario, siempre y cuando no lo tomemos como parte de una presión social, porque los padres lo desean, porque debería de ser así. Por ejemplo, la primera vez que lleve a cabo un ceremonial así estaba por cambiar de residencia a otro estado, propuse una relación a distancia y mi pareja no lo acepto, entonces le propuse vivir juntos la condición fue casarnos, para que no hubiera problemas con lo que dijera o pensara su familia. Para mi ahora esto marco una diferencia entre una experiencia y otra, aunque ambas fueron grandes experiencias.

Conozco relaciones que no necesitaron realizar un ritual o un ceremonial para tener una estabilidad posiblemente realizaron algo simbólico que les ayudo a que esto sucediera de eso se tratan los rituales y ceremoniales, representaciones simbólicas que ayudan a cambiar nuestra vida.

¿Qué tipos de rituales o ceremonias de unión de pareja conocen? ¿Cuáles de ellos no son equitativos para uno o ambos sexos?