23 may 2012

Comunicación entre géneros

¿Has notado lo fácil que es discutir? Constantemente tenemos razones para ello. Cuando estamos en pareja aún más.

No se que tan seguido les pase a ustedes, pero basta con que tengamos un motivo, estar sentidos, sentirnos mal, querer hacer un reclamo sutil o un reclamo fuerte con la idea de poder comenzar una discusión. A partir de que tenemos ese motivo es muy facil dejarse llevar por la sensación y simplemente comenzar a discutir.

Es como si todo empezará desde un pensamiento "Si claro, a el/ella, no le importa esto, no quiere hacer aquello, no quiere decirme esto, no le importa esto, no quiere hacer lo otro, hace esto porque esta pensando en esto", etc., etc., etc."

Después del pensamiento comienza la reacción física, una tensión en los brazos, en las manos, en los puños; un calor en el estomago, en las viceras, en la cabeza y después de eso comienzan las palabras sin medida.

Hace ya algunas décadas, a través de la psicología, se comenzó a desarrollar la teoría de que podemos comunicarnos sin necesidad de estarnos hiriendo, a esto se le llama ser asertivo.

Si buscarás en la web la definición de asertividad te encontrarás que esta relacionada con las habilidades sociales que tenemos para comunicarnos. El sitio Psicología Online la define como "aquella [habilidad] que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido." Se trata de poder comunicar de manera efectiva lo que deseamos o lo que sentimos sin tener que agredir a nadie más.

Cuando uno asiste a terapia de pareja se hace necesario buscar una nueva manera de comunicarse, no de reclamarse. Decir lo que se piensa con la idea de no lastimar, reclamar o insultar, saber que si uno tiene una molestia ver si realmente es con la persona que esta frente a nosotros o si es con alguien más; porque, como decía mi abuela, no buscamos a quien nos lo hizo sino a quien nos la pague.

Con mis diferentes parejas me ha sucedido, y aún me sucede, que hay algo de ellas que no me gusta o algo con lo que no estoy de acuerdo, cuando esto sucede tengo dos opciones o reacciono ante ello o acepto que es parte de su personalidad y que, a menos de que ella quiera lo cambiara pero que yo no puedo obligarla a hacerlo. Sin embargo, eso no quiere decir que ante algo con lo que no estoy de acuerdo o no comparta tenga que dejarlo pasar y simplemente guardarme mi opinión. Esto es lo que hace que en ocasiones guardemos rencores y emociones que no expresamos y terminemos acumulando ira. Si, es verdad, aún no puedo hacerlo del todo; tratando de ser diferente a veces caigo en la pasividad total y termino por no expresar nada para evitar discutir, me guardo lo que siento.

No expresar emociones es una actitud muy masculina, muy de hombres, lo que nos hace muy machos, porque aguantamos lo que sea sin que nadie se enteré; guardarse cosas para no reclamar, para no discutir es efecto de la dominación que ha tenido el patriarcado sobre las mujeres. Esto es lo que hace necesario encontrar una nueva manera de comunicarnos.

A partir de que se comienza a desarrollar el concepto de asertividad se han creado multiples manera de hacerlo e intentarlo a diferentes niveles desde lo terapéutico (PNL) hast lo espiritual, cómo es el caso de la filosofía que maneja el libro "Los Cuatro Acuerdos" de Miguel Ruiz.

Mucho de lo que he centrado en este blog se ha enfocado no solo a temas de masculinidad sino a temas de relaciones de pareja y la comunicación que hay en ella. Creo necesario por nuestro momento actual que no sólo debemos hablar y trabajar la equidad de género tratando de enfocarnos en la problemática de un género u otro, creo que debemos de hacerlo hablando de las cosas que tenemos en común, de lo que nos une más que hablar de lo que nos separa. Por esta razón andamos preparando algo nuevo, un nuevo espacio, además del que ya existe. 

Todo sea por ver que sucede cuando estamos "Equilibrando Géneros".


16 may 2012

Espacio vacío





Cuando inicié este blog lo comencé de manera anónima con la idea de poder hablar de temas de los cuales no quería que se relacionarán con mi vida cotidiana. Si bien, no soy una persona con un nombre que cuidar, tampoco me siento con el deseo de decir abiertamente quien soy yo. El blog lo comencé de manera tan personal que ni si quiera a mi pareja le comente de su existencia, aunque ya había tratado, previamente, algunos temas con ella, sentía la necesidad de crear un espacio privado.

Quiero recordar que este blog también comenzó con un proceso terapéutico en el que me encontraba en ese momento y aquí comenzamos a hablar de mi presente, algo que quería yo evitar desde el principio, pero que es necesario para entender lo que sucedió.

Desde que inicio mi relación actual he ocultado diferentes situaciones en mi vida, una chica por la que sentía el mismo cariño que por mi pareja y que incluso me hizo dudar en dejarla, amistades femeninas con las que salgo, situaciones en las cuales necesito mi espacio y no se como pedirlo, por lo que miento. Mentiras, desde el principio he tenido mentiras y secretos con mi pareja. Cuando ella descubrió y leyó este blog se sintió decepcionada porque no lo hubiera comentado. Mi interés en temas de masculinidad no son nuevos ni le son ajenos, sabe que me interesan desde que salí de la universidad.

Desde unos meses atrás yo tenía la impresión de que ella ya tenía idea de estos textos, incluso llegue a pensar que no me decía nada por respeto a la razón que me motivaba a escribir. 

Me ha costado mucho tiempo tratar de hablar de esto, aunque desde el momento en que tuve diferencias con mi pareja por el blog, tenía ideas de que temas y variantes podían salir de ese proceso no me atrevía a escribirlas, decidí esperar, aunque no se bien a que, no fue tanto pensar las cosas, fue más bien tratar de ver lo sucedido desde diferentes puntos de vista.

Hablamos mi pareja y yo sobre el blog, se tensaron cosas, se relajaron otras y al final ella propuso no volver a leerlo, pero para mi eso ya no era suficiente, sentí que había perdido algo, lloré por casi una hora sintiendo una perdida muy fuerte.

¿Por qué mentimos los hombres? Creo que quienes nos manejamos en este género o energía, la masculina, somos propensos a hablar poco de nuestras emociones, no olvidemos que este tabú viene de la creencia social de que las emociones solo son expresadas por las mujeres. Creo que este condicionamiento hace que los hombres seamos mas reservados por que constantemente somos quienes tenemos que mostrar una careta, una postura. ¿Cómo queremos que los hombres aprendamos a manejar nuestras emociones si en nuestra sociedad es en pocas ocasiones en que se logra ver que suceda? 

Cuando vemos los "hábitos tradicionales" de los hombres vemos a un grupo de amigos que se solapan cosas entre ellos, una muestra pequeña, en los casos de machismo exacerbado los hombres se apoyan para tener infidelidades pues no consideran que esto sea algo tan malo, pues es "la costumbre".

Recuerdo una escena de la película "La casa de los espiritus" cuando un hombre llega a ver a una prostituta (no se porque recuerdo más el nombre de ella que el de él), Tránsito, quien lo consuela, le da un espacio para ser escuchado y confortado. Pienso en las veces en que he sido infiel y en las ocasiones que he buscado ese mismo remanso, como si los hombres al estar en una relación nos atáramos y ya no pudiéramos ser nosotros mismos o diferentes a lo que ya éramos. En pocas palabras necesitamos nuestro espacio.

Los estereotipos muestran mucho cuales son este tipo de espacios para la mujer, lo ya mencionado es uno de los espacios que tienen los hombres; pero fuera de estereotipos masculinos y femeninos, ¿qué se necesita para que el hombre no mienta?

Todas nuestra relaciones se basan en la comunicación, verbal, no verbal, escrita, corporal; y cada una de ellas se hace a través de acuerdos implícitos y explícitos. Debemos de buscar la manera de acordar esta comunicación entre nuestras parejas, saber que se puede decir, que no se puede decir, que si se permite que no y en base a ello poder encontrar un espacio donde cada uno sea uno mismo.

Solamente así podremos dejar de lado esta lucha de los sexos, que más bien debería ser llamada de roles de género (y así dejamos de castigar y hacer agresiva a nuestra sexualidad con el lenguaje) y comenzar a re-orientar nuestra sociedad en un nuevo enfoque de regiones más equitativas. Tal vez entonces veremos que lo que llamamos masculino y femenino, hombre y mujer esta en todos y cada uno de nosotros y dejaremos de competir con quien es mas hombre o mujer en la relación.

Si no encontramos nuestro propio espacio en la sociedad, habrá que crearlo, lo mas que puede suceder es que ocupemos uno diferente al que tenemos.


Creo que para procesar lo sucedido sólo tenia que escribir. ¡Recuperé mi espacio, bastaba con volverlo a llenar!




26 mar 2012

Reorientando mi rol




Imaginemos por un momento que los roles que tenemos son solo un cúmulo de energía, como si fueran ese calor que, a veces, producimos al frotar nuestras manos y que somos capaces de transmitir y compartir con otros solo acercándolas. Si realizamos esta acción con una persona tendrá la opción de recibir o rechazar ese calor. ¿Y si lo roles solamente fueran eso, una decisión de adoparlos o rechazarlos?
La pregunta que hace que esto se vuelva un asunto filosófico es una por demás lógica, si no asumo el rol masculino o el femenino, entonces ¿qué expresaré? ¿qué me definirá? Desde que comencé con este blog, esta ha sido la base de mis reflexiones. Estos roles nos han sido impuestos y ha sido por tan largo tiempo que la costumbre ha hecho que se conviertan en algo totalmente normal, lo suficiente como para ni siquiera notar como se apropian de nuestros hábios y nuestras costumbres. No los cuestionabamos, comenzamos a hacerlo gracias a las mujeres que decidieron replantearse su papel en la sociedad ¿Por qué, entonces los hombres no hacemos lo mismo?
¿Nos les ha dado la impresión de que mis últimos escritos hacen referencia a esta situación o terminan en un reflexión similar a lo que planteo al inicio de este texto? Al menos a mi me ha dado esa impresión, no pienso regresar a saber si esto es cierto o no, quiero intentar dar un paso distinto sobre esto tratar de avanzar no solo en mi proceso sino en la propuesta de mis textos. Si, se que también eso lo he dicho anteriormente, pero mi inseguridad me ha llevado a no querer plantearlo, pero solamente haciendolo lograre avanzar.
Aunque ya expuse anteriormente este tema, me interesa llevarlo a un punto más allá de lo que había planteado anteriormente. Considero que la difícil situación de querer encontrar una equidad de género esta planteada desde una división antagónica que hemos hecho de lo que representa ser mujer y ser hombre, situación que, espero, en el transcurso de los siguientes años, podamos solventarla y entenderla como creo que la veremos a partir del intercambio de roles que actualmente vivimos.
Nuestros roles estan planteados para cada uno de los géneros, de manera generalizada, impositiva e inmutable, cuando en realidad ambos guardamos características femeninas como masculinas. Tratar de estudiarlas de manera separada nos continuara llevando hacía una equidad de género que no será verdaderamente equitativa.
Es verdad, hay acciones que un género no podrá llevar a cabo en relación con el otro, prueba de ello es la capacidad de fecundación (que, para nada, es lo mismo que decir maternidad) pero existen diferentes maneras de poder incluir a ambos géneros en este proceso. En México existe una red de asociaciones que trabajan en favor del parto naural, donde, a través de una visión más humanista del parto, se incluye al hombre en todo el proceso para compartirlo, experimentarlo y, así, vivirlo a su manera. Si, cada uno de los géneros tendra capacidades y habilidades diferentes, pero tenemos actitudes comportamientos y conductas que, más que masculinas o femeninas se vuelven de caracter humano.
Hay varios mitos que se han manejado de lo que un hombre es, así como de lo que una mujer es, mismo que ha reforzado nuestros roles de género, tratare de, en las siguientes entregas, ir desmenuzando algunos de estos mitos ¿se les ocuren algunos?
Confieso que me tarde en escribir esta entrada porque, originalmente, la iba a centrar en la falta de comunicación que existe entre hobres y mujeres, tema que se me hacía muy superficial para lo que en realidad venía pensando. Si, existe una muy mala comunicación entre hombres y mueres, pricipalmente basada en el hecho de que un género siempre busco dominar al otro, razón por la cual la comunicación nunca fue en ambos sentidos. Actualmente las voces femeninas que siempre quisieron ser escuchadas han comenzado a hacerse notar, es tiempo de entablar un diálogo que permtita que ambos géneros (¿o arquetipos?) comiencen a convivir en condiciones de igualdad; no solo para hombres y mujeres en su género sino para toda la humanidad, no importando su grupo étnico, preferencia sexual, religión etcetera. Finalmente, la visión patriarcal de nuestras sociedad dio pie a que siempre hubiera quien se sintiera superior a otro, esto no es cuestión de genero, es un arquetipo cultural. Mientras no desmenuzemos esto, la discusión de la equidad de género seguira sin encontrar ese equilibrio que ha buscado. Sin duda se puede, hagamos la voluntad para que esto sea realidad.

28 feb 2012

La esperanza del hombre

Hay muchas razones por las cuales mentimos, pretextos para ello nunca faltan, podemos tener muchos para justificar nuestras mentiras, ya había comentado algo de eso, pero hablemos de algo que, al menos a mi me sucede muy seguido.

¿Has notado que hay hombres que acostumbran tener siempre una posee, o actitud, de ser unos grandes conquistadores? ¿Has pensado que los hace comportarse de esa manera? Si, en buena medida estamos hablando de los hombres con las características de un Don Juan, ese personaje arquetípico que encanta mujeres y rompe normas sociales al conquistar a una monja y que tiene a muchas otras damas rendidas a sus pies. ¿Qué buscamos los hombres al comportarnos así? No voy a tratar a fondo el caso de un Don Juan, al menos no en esta ocasión, pero vamos a un nivel más sutil de este tipo de personalidad: el coqueteo.

A veces me parece que los hombres necesitamos tener una relación donde podamos coquetear, jugar con la idea de que puede existir algo más entre un hombre y una mujer, aunque no lo digamos directamente, buscamos la manera de mantener relaciones que nos den esa sensación de satisfacción ¿o sera de acompañamiento? Puede ser una amiga, alguna conocida o algo que dure solamente un momento y no necesariamente sucede cuando el hombre esta en una relación, basta con que exista esa necesidad de estar acompañado, si, posiblemente se trate de una cuestión de soledad algo que vaya más allá de la reafirmación machista. ¿Será que nos sentimos solos o inseguros?

Si contemplamos que siempre debemos de cumplir con ciertos roles, es natural que busquemos, de diferentes maneras, salir de ellos, encontrar la manera de salir de una rutina. Aunque en realidad todo lo anterior suena a un buen pretexto para justificar estas actitudes. He notado que, en ocasiones escribo más justificaciones que explicaciones, creo que es algo que acostumbramos hacer, hablar más de lo que nos lleva a comportarnos de un modo u otro. Quizás solo me faltaría decir que lo hago por ser hombre y ya. Esto es lo que luego me hace dejar de escribir en este espacio, siento que me justifico y que no propongo nada nuevo.

Entonces, ¿cómo hablar de lo que hago afuera de este espacio? El anonimato me ayuda pero no quiero ser un mártir, ni tampoco un extremista machista. Creo que solo necesito compartir lo que siento. He trasladado esa necesidad de mi vida cotidiana a este espacio virtual.

Cuando dejo de escribir veo los cambios en mi vida cotidiana, no coqueteo igual; o al menos no con la misma frecuencia. Cuando no escribo lo hago más, imagino más, me enamoro más, aunque lo expreso igual que siempre, muy poco.

Me gusta imaginar, pensar en lo que podría suceder con una persona, leer entre líneas lo que me puede estar diciendo, lo que puedo estar interpretando y lo que podría pasar. A diferencia de otros no busco realizar todo aquello que pasa por mi mente, eso ha traído problemas en más de una manera, a hombres que creen que lo que sienten y ven, es real.

En mi caso tengo claro quien lo produce, mi imaginación o mi necesidad de sentirme acompañado. No lo presumo, y eso es lo que he pensado que me hace diferente de otros hombres, au que al final parto de la misma base, la reafirmación. Saber, o creer, que puedo conquistar, o coquetear, con alguien que no es mi pareja, me llena de vida, me da una esperanza. Cómo si me permitiera saber que, no importa lo que pase, siempre habrá una oportunidad de salir adelante. 

Aunque se cual es la interpretación más tradicional, tener una puerta abierta, en caso de que se cierre otra. Tener una pareja por si termino con la que estoy. En mi caso no busco esto, solo quiero sentirme acompañado, a veces, solo por un momento.




10 feb 2012

Una verdadera equidad de género

Cuando comencé a escribir este blog, necesitaba ubicarme, ayudar a encontrar lo que significa ser hombre, lo que puedo hacer desde mi género para intentar encontrar una nueva manera de convivir entre hombres y mujeres, no se cuanto tiempo me tarde en hacerlo.

Siempre pensé que este tema era de poco interés para los hombres, ya sea porque consideran que no necesitan cambiar, porque no se han dado cuenta de que es necesario crear nuevas formas de convivencia o porque quizás lo están haciendo por su cuenta; el caso es que, a diferencia del feminismo no hemos logrado encontrar una teoría o movimiento que nos permita unirnos en búsqueda de un cambio. 

¿Este tema es de poco interés para el mundo feminista? No lo se.

El tema ayuda las nuevas relaciones, de inicio no fortalece el papel de la mujer, busca hacerlo equitativo junto al del hombre, creo que esto también ha hecho que exista un distanciamiento con los proyectos que se enfocan a las masculinidades.  El feminismo ha sido un gran aporte a nuestra sociedad, nos ha hecho proponer varios cambios que son y eran muy necesarios para nuestro crecimiento. No podemos avanzar como sociedad si no buscamos realmente una igualdad entre sus componentes, entre sus géneros. Las masculinidades han ayudado a darle un nuevo enfoque a la visión de los hombres sobe si mismos. Si me quedo con esto último se que viene de la mano un trato diferente con la mujer, pero ante esta idea de que se trabajan de manera diferente con ambos grupos.

¿Que un hombre hable sobre si mismo hace que sea un tema de poco interés para quienes trabajan con masculinidades? No lo se.

Estoy en busca de renovar mi manera de ser hombre, no se si lo he logrado o no, creo que a diferencia del feminismo, las masculinidades aún no logran ser un tema de interés social. Existen planes y proyectos de gobierno enfocado a las mujeres más no a los hombres. Trabajarlo así es como tratar un síntoma y no una la enfermedad.

Si solo impulsamos un género, entonces creamos lo contrario a lo que busquemos, deshacemos la equidad. OJO: ESTO NO LO HACE EL FEMINISMO LO HACEN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS. Que provoca esto, que haya un favoritismo por cuestiones de género, igual al que ha existido en el machismo. La mejor manera de explicar esto es con la siguiente frase: "Divide y vencerás." No hay mejor manera de evitar un cambio en nuestra sociedad que poniendo a enfrentarse a hombres y mujeres. Así se van dando concesiones que representan un loro en la lucha feminista, pero, al no trabajarlas en conjunto con los hombres, logran crear una competencia de géneros.

Pasamos de la lucha feminista a la competencia de géneros ¿Cuando lograremos la verdadera equidad? Cuando lo trabajemos en pareja.

Toda la semana me preguntaba por qué muchos de los temas que hablaba en este blog terminaban en ste punto: las relaciones de pareja. Creo que esta es la respuesta.


Si no logramos transformar la guerra de géneros y logramos encaminarla a la búsqueda de nuevas relaciones seguiremos atrasando el cambio tan ansiado en nuestra sociedad, ese que nos lleve a construir una verdadera equidad de género.









3 feb 2012

Ira contenida

"Ámame cuando menos lo merezca porque es cuando más lo necesito"

Dicen que es un proverbio chino aunque lo he escuchado aplicarse en más de una ocasión en casos de hombres que al tratan a sus parejas. ¿Pensarán en el quienes sufren violencia en el hogar?

Varios libros, artículos y, seguramente, estudios que hablan de la equidad de género se han dedicado a saber como prevenir la violencia intra-familiar, incluso hay organizaciones que se encargan de trabajar con los hombres para ayudarles en a cambiar estas situaciones, como Coriac y Hombres Por la equidad.

¿Qué hace que nos comportemos de esta manera?

Llevamos muchos siglos con una imposición de nuestro comportamiento, de nuestras costumbres y de todo lo que nos dice lo que debemos ser y hacer. Si en efecto, esto ha hecho que los hombres vivamos reprimidos por la falta de expresión de nuestro comportamiento podría ser una de las causas que hacen que los hombres podamos comportarnos de manera agresiva. Si, influyen muchos más factores, pero esto nos puede ayudar a comenzar a tomar conciencia de estas situaciones e intentan cambiarlas. 

De la manera en que lo expreso es algo muy amplio y general, tratemos de aterrizarlo a cosas más prácticas y un ejemplo más sencillo.

Una pareja que vivió un hermosa relación de noviazgo, se casaron y después de un tiempo comenzó a cambiar, su comportamiento era más agresivo, se volvió violento, nunca la lastimo físicamente pero el lenguaje y las acciones reflejaban mucha agresividad. Durante todo su noviazgo él oculto esta agresividad, ¿problemas de la infancia?, es probable, el asunto es que, inconscientemente, el ha guardado esa agresividad hacía la mujer. Por eso todo le molesta, le es fácil explotar y responder agresivamente ante su pareja. Ella no lo recuerda así, sabe que podría haber mejores momentos y, como siempre se disculpa cariñosamente, además de que se le nota la culpa por el comportamiento, quiere creer que esta situación va a cambiar, eso desea.

Los hombres tenemos un lenguaje con el que es muy fácil denigrar, ofender e insultar sutilmente a las mujeres, además del que nos hace distanciarnos de ella porque no la comprendemos, porque o es como nosotros. Cualquiera de estos lenguajes nos crea un comportamiento que, en algún momento nos hará expresar esa violencia a nuestro pareja.

Tenemos mucha agresividad contenida en nosotros y es la que nos hace expresar frases como "no sabía lo que decía" o "no medí mis palabras" o, la más común, "te prometo que no lo vuelvo a hacer". Si a veces es necesario tomar conciencia de lo que hacemos a nuestra pareja pero, el tomar consciencia de ello, no implica que sepamos como resolverlo. Podemos vivir buscando evitar como explotar y no por ello cambiar la situación que nos produce esa sensación de incomodidad y molestia ante cosas que hace o dice nuestra pareja. 

Necesitamos conocer el origen de estas situaciones para intentar cambiarlas pero necesitamos tomar acciones si, de verdad, queremos que ello no se repita.

La ira siempre se puede controlar, guardar y contener y si no se identifica puede manifestarse. siempre con muy malos resultados. Para trabajarla hay que conocer su origen y crear nuevas conductas que nos permitan modificar su expresión. Si no se hacen ambas cosas no habrá ninguna modificación.

La conciencia no se alcanza con el conocimiento si este no sirve apara aplicar un cambio en nosotros.

¿Te gustaría saber como cambiar estas situación? No dudes en escribirme

27 ene 2012

Sueños, mentiras y secretos.


¿Le has mentido a tu pareja? A ella no se le tiene que contar todo lo que haces, ¿o si?

Tanto hombres como mujeres nos acostumbramos a decir y hacer cosas con tal de que nuestra pareja se sienta a gusto y estemos "bien" en nuestra relación.

Dicen que los hombres somos mucho más reservados en nuestra vida personal y, por lo mismo, no nos abrimos tanto en nuestra relación. Nos guardamos cosas, no expresamos todo lo que sentimos y no nos permitimos tener una buena comunicación en nuestra relación.

¿Hasta donde tenemos que contar nuestra vida, nuestros sueños y lo que hacemos en nuestra relación? Esto suele ser muy subjetivo, pero da pie a pensar en varios aspectos que, en ocasiones, nosotros los hombres no hacemos.

Cuando comenzamos una relación buscamos quedar "bien" con nuestra pareja, tratamos de complacerla y, si, muchas veces nos olvidamos de cosas que a nosotros nos interesan. El hombre pocas veces muestra sus intereses, por ejemplo deportivos, si lo llega a expresar es como algo que o ella no entiende o no comparte y se vuelve, así un mundo aparte en el que ella no participara y, la verdad, no tiene porque hacerlo; cuando hay respeto en una pareja aunque haya mucha química no se tiene que compartir todos los gustos de la pareja. Pero hay situaciones que no entran en esta categoría.

¿Qué tan fácil es decir que te gusta alguien más, o qué tienes una muy buena amiga con quien platicas muy seguido? Los celos no es algo que podamos controlar de nuestra pareja pero, conforme vamos conociendo nuestra relación, creamos un código de cosas, gustos y actos que podemos, y que no podemos, hacer o decir, tanto de manera explicita como implicita. Hay cosas que podemos decir y otras que no, algo muy natural en toda relación, pero estas situaciones se convierten en algo grave cuando mentimos acerca de como nos encontramos en nuestra relación.

¿Has mentido al decir que eres feliz en tu relación?

Puedes ser feliz y no sentirte a gusto ¿o a poco no te ha pasado que te quedas con una persona esperando a que cambie alguna actitud que a ti no te gusta, solo porque esta enamorado de ti

Es parte de la costumbre que tenemos en nuestras relaciones, quedamos bien con nuestra pareja y nos olvidamos de los que nosotros queremos, así podemos ir dejando de lado nuestros intereses y poner por encima los de nuestra pareja, creando una vaga comunicación que nos impide decir cuando queremos hacer algo con lo que nuestra pareja no estará de acuerdo o no va a compartir, por lo que preferimos hacerlo a escondidas.

No solo se trata de situaciones extremas, como cuando el sexo se ha tornado aburrido o cuando otra persona nos comienza a interesar, va más allá. Por ejemplo, cuando tienes que dejar de hacer lo que tu soñaba porque tienes que cubrir los gastos de tu casa, pero imagina una situación aún más grave: cuando dices que eres feliz en tu relación pero, por dentro, hay mucha incomodidad, hay cosa que no te gustan, pero, como ya te acostumbraste, prefieres no decir.

Esto puede suceder, sobre todo, cuando tu relación ya tiene mucho tiempo de haber comenzado, entonces busca la manera de hacer cosas a escondidas porque no eres capaz de hablarlo con tu pareja, como si todo en la relación tuviera que ser perfecto. No existen la relaciones perfectas en cuanto a parámetros establecidos, puedes tener una perfecta relación de acuerdo a tus expectativas y de quien comparte tu vida contigo, ya sea como novix, esposx, amante, compañerx, etc; pero para lograrlo debes tener una excelente comunicación.

Muchas veces basta con tener espacios propios para que esto suceda, quizàs los hombres somos los que más necesitamos esto, al no ser tan "emocionales" necesitamos contar con espacio personal, pero que no sea a espaldas de nuestra pareja para no dar pie a situaciones de celos o de malas interpretaciones. El asunto es que no siempre somos capaces de expresarlo y es cuando buscamos a quien nos comprenda, nos saque de nuestra rutina y nos consuele de esa "mala mujer" con quien vivimos. Lo que nuestra que si, somos emocionales, pero no sabemos como expresarlo en pareja, parte de lo que nos ha enseñado la sociedad al n ser quienes expresamos nuestras emociones.

Es muy fácil hablar mal de la persona con quien vives, sobre todo si ya estas cansado y aburrido, pero es mucho más fácil platicarlo con ella, en lugar de buscar otra relación y llegar al patrón regular de "ahora-me-busco-a-otra-pero-no-dejo-a-mi-pareja".

Las mentiras no son la mejor manera de llevar nuestra relación, hay verdades que duelen, si, pero que son necesarias decir si queremos que nuestra relación pueda continuar estable. Aunque nuestra comunicación de pareja no sea algo que nos enseñan, necesitamos practicarlo, si podemos contar con el apoyo de quien amamos y que nos ama, entonces, podemos encontrar espacios para reconstruirnos y continuar lo que soñamos sin tener que ocultarlo.

¡Claro que siempre tendremos cosas que no contaremos! Nuestra relación no es nuestro diario de vida, pero lo que decimos y lo que no, será de acuerdo al contrato social que hemos realizado con nuestra pareja, casi siempre sin hablarlo.

¿Qué es lo que le ocultas a tu pareja? ¿Hasta donde le dices a tu pareja lo que quieres, sueñas e imaginas?